El destete: mientras más gradual mucho mejor

Tagged Under : , , , , ,

Lactancia - Destete

Lactancia - Destete

Dejar de amamantar de forma natural comienza en torno a los 6 meses


El destete es una parte importante de la experiencia de lactar;  mientras más gradual lo hagas será más fácil para ti y para tú bebé. Lo primero es entender que cuando ya se quiere lograr el destete, el pecho se usa única y exclusivamente para dar de comer. Ya no debes usarlo como una herramienta para calmar a tu bebé, para dormirlo o arrullarlo y mucho menos para calmarlo en las madrugadas.

El destete natural empieza en el momento que comienzas a introducir los alimentos sólidos, que es más o menos a los seis meses. Cuando empiezas a darle comida a tu bebé inmediatamente comienza a tomar menos leche materna.


Una vez que comiences a introducir las comidas sólidas empiezas también a reducir el número de amamantadas durante el día. Debes quitar máximo una toma de leche materna al día cada semana. Es decir, si estás amamantando 6 veces al día a tu hijo, la semana siguiente disminuye las tomas a cinco veces al día y la semana siguiente a cuatro tomas al día y así consecutivamente.

Una vez introduzcas la primera comida sólida, por lo general el almuerzo, y el bebé coma lo suficiente para no querer tomar leche después de la comida, ya puedes quitar esa toma. Luego lo puedes hacer con el desayuno y finalmente con la cena.



El destete

El destete

Las tomas de la noche y de la mañana: ¿cómo quitarlas?

Generalmente las amamantadas más difíciles de quitar son la última de la noche y la de temprano en la mañana. La de la mañana la puedes eliminar ofreciéndole el desayuno apenas se despierte (aún cuando sea muy temprano) por unos días hasta que tu bebé se dé cuenta que no quiere pararse tan temprano a que lo sienten en una silla y le den comida con cuchara. Acuérdate que muchas veces más que la leche lo que busca es que lo acurruquen y lo calmen.

La toma de la noche la puedes eliminar sustituyendo la rutina del pecho por cualquier otra. Puede ser hacerle cariños por un rato, sobarle la espalda, la cabeza o cualquier otra parte del cuerpo que le guste, rezarle, cantarle, leerle o simplemente hablarle suavemente mientras lo cargas en tus brazos y cuando esté adormecido pero no dormido ponerlo en la cuna.

Evita el destete repentino

Trata de evitar a toda costa un destete repentino, tú y tu bebé sufrirán mucho más. Si paras de lactar repentinamente podrías desarrollar una infección en tus pechos al cerrarse los ductos por la acumulación de leche. Además, los niveles de hormonas caen abruptamente y puedes más fácilmente entrar en un estado depresivo.

En cuanto al bebé, si paras de amamantarlo de una manera repentina puedes causarle traumas emocionales. Recuerda que el pecho no es sólo la fuente de alimentación del bebé sino su gran nexo afectivo y de seguridad.

No utilices el saca-leche o tira-leche cuando quieras empezar a hacer el destete porque de esta forma tu cuerpo estará produciendo aún más leche.

Suscríbete a Blog Para Mamas (RSS | E-mail) y recibirás los artículos tan pronto sean publicados.  Gracias y que pases una feliz semana.


Lo mejor del Blog

By Dates